Mevo Mobility, liderada por Patricio Andrade Hidalgo y Marco Acuña, ha anunciado un ambicioso plan para desplegar una red nacional de puntos de carga rápida en Ecuador, con el objetivo de conectar ciudades clave y facilitar la adopción de vehículos eléctricos en el país.
En su primera fase, la compañía instalará 40 puntos de carga de 120 kW, mientras que la segunda etapa sumará 160 cargadores adicionales. La red abarcará desde Ibarra hasta Machala, con énfasis en regiones estratégicas como Quito, Guayaquil y Cuenca.
Según Acuña, el proyecto no solo busca resolver la “ansiedad de autonomía” de los conductores, sino también posicionar a Ecuador como un referente regional en infraestructura de carga. “Queremos conectar norte, sur, costa y oriente del país, garantizando una movilidad eléctrica eficiente”, afirma.
Actualmente, Mevo Mobility se encuentra en la etapa de captación de inversionistas, con miras a iniciar la instalación en el segundo semestre de 2025. Para garantizar la eficiencia, la empresa trabaja en colaboración con proveedores y en el desarrollo de un software de gestión avanzado.
Además, Mevo no se limita a la instalación de cargadores: ofrece soluciones integrales que incluyen paneles solares, inversores y sistemas de almacenamiento de energía con baterías.
“Buscamos construir una infraestructura sostenible que aporte al medio ambiente y a la economía”, comenta Andrade Hidalgo.
Uno de los retos principales en Ecuador es la ausencia de un marco normativo unificado para la infraestructura de carga. Actualmente, los diferentes tipos de conectores dificultan la implementación.
En respuesta, Mevo Mobility trabaja en conjunto con la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (AEADE) para proponer normativas al Ministerio de Energía y otros organismos clave.
Entre las propuestas más importantes destaca la adopción del conector tipo 2 como estándar nacional. Según Andrade, esta medida evitará problemas de interoperabilidad y facilitará el trabajo de instaladores certificados.
“Un estándar claro beneficiará tanto a los usuarios como a las empresas, garantizando calidad y eficiencia”, agrega Acuña.
Mevo también colabora con municipios como Quito y Guayaquil para impulsar políticas que promuevan la electromovilidad. En Quito, asesoran la creación de una ordenanza municipal con incentivos fiscales para la instalación de cargadores, mientras que en Guayaquil trabajan en la reducción de impuestos para infraestructura eléctrica.
No obstante, Acuña subraya que los incentivos económicos son esenciales para que la inversión privada pueda crecer. “Sin políticas claras que faciliten la adopción de vehículos eléctricos, el avance será limitado”, puntualiza.
Otro aspecto clave es la capacitación de instaladores. La falta de profesionales certificados puede ocasionar fallas en la infraestructura eléctrica, un problema que Mevo Mobility busca mitigar al participar en mesas técnicas con el INEN y AEDIVE para establecer regulaciones.
“Queremos asegurarnos de que la infraestructura se implemente correctamente y cumpla con estándares de calidad”, añade Acuña.
Mevo Mobility ya ha instalado 300 puntos de carga residencial y colabora con concesionarios y empresas internacionales como Enel X y Enerlink, lo que respalda su liderazgo en el sector.
Aunque el camino presenta desafíos, Andrade concluye: “Estamos comprometidos con la electromovilidad en Ecuador y con construir una red nacional que transforme el futuro del transporte sostenible en el país”.




