
La compañía presentó recientemente una nueva plataforma de autobús eléctrico de 12 metros, desarrollada en colaboración con los fabricantes DINA y Marcopolo, integrando ingeniería eléctrica mexicana con capacidades industriales consolidadas en chasis y carrocería. El proyecto refleja una tendencia cada vez más visible en la industria: la electrificación como resultado de ecosistemas tecnológicos colaborativos, donde cada actor aporta su especialización.
En este esquema, MegaFlux asume un rol central como desarrollador del tren motriz eléctrico, área en la que la compañía ha concentrado su estrategia tecnológica durante los últimos años. Con sede en Ciudad de México, la empresa se especializa en el diseño y producción de sistemas eléctricos integrales para vehículos comerciales, orientados a la electrificación de flotas de transporte público y de carga.
El nuevo autobús eléctrico integra un sistema de 695.4 Vdc con baterías de 329.4 kWh, configurado para ofrecer una autonomía cercana a 250 kilómetros por carga, cifras que buscan responder a las exigencias de operación de los sistemas urbanos de transporte. El conjunto motriz desarrolla entre 150 y 230 kW de potencia, con un torque máximo de hasta 1100 Nm, mientras que el sistema de recarga utiliza conector CCS-2 DC, permitiendo alcanzar el 100% de carga en aproximadamente cuatro horas.
Más allá de las especificaciones técnicas, el proyecto destaca por su enfoque industrial. MegaFlux ha centrado su estrategia en el desarrollo de tecnología eléctrica diseñada y fabricada en México, una apuesta que busca fortalecer la cadena de valor local en la transición hacia la electromovilidad.
Este enfoque ya había quedado demostrado con Taruk, el primer autobús eléctrico desarrollado íntegramente en el país por MegaFlux en colaboración con DINA, un proyecto que abrió el camino para nuevas plataformas de transporte eléctrico adaptadas a las condiciones operativas de las ciudades mexicanas.
Con el desarrollo de este nuevo autobús de 12 metros, MegaFlux reafirma su papel como uno de los actores tecnológicos emergentes en la electrificación del transporte público en América Latina, apostando por soluciones de ingeniería local que buscan combinar eficiencia operativa, reducción de emisiones y mayor independencia tecnológica para los operadores de transporte.




