
ha lanzado su serie CV1700 de soluciones de aditivos para aceites de motores pesados antes de la introducción de las categorías API CL-4 y API FB-4 prevista para enero de 2027. La nueva gama está diseñada para formulaciones de aceites diésel de nueva generación en una amplia variedad de viscosidades y aceites base.
Lubrizol ha comenzado los envíos de su serie CV1700 en Norteamérica, varios meses antes de la primera fecha de licencia de las nuevas categorías API CL-4 y API FB-4 para aceites de motores diésel de servicio pesado.
La disponibilidad anticipada busca dar a los fabricantes y formuladores de lubricantes más tiempo para completar las formulaciones, los procesos de cualificación y la planificación de productos antes de que las nuevas categorías lleguen al mercado en enero de 2027.
La serie CV1700 está diseñada para formulaciones orientadas a cumplir los requisitos de rendimiento de API CL-4 y API FB-4, además de determinadas especificaciones OEM para vehículos pesados en el mercado norteamericano.
Las nuevas categorías buscan responder a las necesidades cambiantes de los motores diésel modernos de servicio pesado. Lubrizol posiciona la serie tanto para aceites con compatibilidad hacia atrás como para formulaciones de menor viscosidad destinadas a motores más recientes.
El paquete de aditivos no es en sí mismo un lubricante terminado con licencia API. Su función es ayudar a los fabricantes de aceites a desarrollar lubricantes terminados que puedan ser cualificados conforme a las especificaciones correspondientes.
Lubrizol indica que la serie CV1700 puede formularse con una amplia gama de aceites base, incluidos Grupo II, Grupo II/III, Grupo III y PAO.
Esta flexibilidad pretende ofrecer a los productores de lubricantes mayor margen en la selección de materias primas y en la formulación, especialmente cuando la disponibilidad de aceites base o las condiciones de la cadena de suministro varían entre mercados.
La serie también cubre distintos grados de viscosidad:
Esto permite que la plataforma de aditivos cubra tanto aplicaciones diésel pesadas tradicionales como formulaciones de menor viscosidad.
Para los operadores de autobuses y autocares con flotas diésel, los cambios en las especificaciones de los aceites para motores pesados pueden afectar la planificación del mantenimiento, el abastecimiento de lubricantes y la compatibilidad entre distintas generaciones de vehículos.
Las formulaciones con compatibilidad hacia atrás pueden ser especialmente relevantes para flotas con vehículos de distintas edades, mientras que los aceites de menor viscosidad pueden responder a las necesidades de motores más recientes diseñados para reducir la fricción y mejorar la eficiencia de combustible.
Por lo tanto, la transición hacia API CL-4 y FB-4 tendrá implicaciones no solo para los fabricantes de lubricantes, sino también para los operadores de flotas, talleres y proveedores de mantenimiento que se preparan para la próxima generación de aceites para motores diésel de servicio pesado.




